En este artículo, hablaremos sobre los germinados, mucha gente los conoce pero sin embargo, nunca los ha comido, los ve en las estanterías del supermercado pero no se atreve a comprarlos porque no sabe que hacer con ellos. Pues bien, aquí aclararemos no sólo qué son sino que dedicaremos una parte del artículo para explicar lo cómo germinar y verás que es tan sencillo que lo mejor que puedes hacer es animarte a hacerlos tu mismo en casa.

¡Comenzamos!

¿Qué son los germinados?

Los germinados son semillas que hacemos brotar, activando en ellas la energía de la vida. Es la manera más efectiva de consumir semillas. y de proporcionar a nuestro organismo energía vital concentrada.

El proceso de germinación activa el ciclo de la vida de estas semillas. Este ciclo tiene tres fases según su desarrollo: activado, geminado y brotado. El activado se realiza mediante el remojo e hidratación con agua filtrada durante unas horas (suelen dejarse toda una noche), el germinado es la siguiente fase de aparición y crecimiento del germen o raíz y el brotado es la fase más avanzada que representa la aparición de las primeras hojas.

La fase de activado es muy importante porque activa el ciclo de vida de la semilla, que estaba en estado latente y eso aumenta de manera exponencial la carga de nutrientes de la semilla, además rehidratamos, lavamos y eliminamos gran parte de los inhibidores de los enzimas y elementos químicos naturales tóxicos que las protegen frente a los predadores y evitan su crecimiento en condiciones que no son propicias para ello, y eliminamos también parte de las grasas, lo que es interesante en los frutos secos.

Por estas razones, los frutos secos, siempre se recomienda activarlos antes de su consumo. Dejarlos en remojo una noche y consumirlos al día siguiente (bien escurrida el agua y lavados), también lo recomendamos hacer con el arroz, el trigo sarraceno, la quinoa, el mijo…y como no, las legumbres.

¿Cómo germinar semillas?

Pasos previos.

Elegir la semilla que quieres germinar, algunos ejemplos son alfalfa, almendra, arroz integral, brócoli, calabaza, cáñamo pelado, chía, espinaca, fenogreco, girasol pelado o sin pelar, guisante, lechuga, lenteja, lino, mijo, mostaza, rabanito, sésamo, trébol, trigo sarraceno…

Has de asegurarte que la semilla no ha sido tratada. Es decir, que la semilla está cruda y sin pasteurizar (el proceso de pasteurización consiste en someter al alimento a 74°C durante 15 segundos, para después enfriarlo rápidamente a 4°C y tras este proceso, la semilla ya no está cruda, ya no está viva y por tanto, no germina). En tiendas ecológicas se venden ya semillas especiales para germinar con la calidad adecuada para ello pero puedes intentar germinar cualquier semilla, si está en crudo, sin pasteurizar y no ha sido tratada, debería tener la calidad suficiente para hacerlo. Han de ser por supuesto granos integrales, pues un alimento refinado está muerto y la muerte no puede engendrar vida. Y también ecológicos. Normalmente los granos de procedencia ecológica y que están en crudo, suelen germinar.

Si una semilla no germina es que está muerta.

Primera noche.

Dispón las semillas en un cuenco, cúbrelas con agua y déjalas toda la noche.

Primer día.

A la mañana siguiente, hay que escurrir muy bien el agua, si no se escurre bien el agua, los granos no germinan y se pudren. Puedes usar una bolsa de hacer leches vegetales o una tela de visillo para colarlas, yo es el que utilizo porque me resulta muy cómodo. Lavarlas bajo un chorro de agua y dejarlas así, húmedas, colgadas en un sitio donde puedan ir escurriendo. Por la noche, se deben humedecer de nuevo con delicadeza los granos y volverlos a dejar escurriendo.

Otro método que funciona bien para germinar es el del colador, después del lavado, se colocan las semillas en un colador de malla fina suspendido en un bol y tapamos con paño de cocina limpio de algodón.

Las semillas se dejan en un lugar de la cocina aireado, seco y tranquilo y sin luz directa.

Segundo día.

Al día siguiente, se repite el proceso de enjuagar los granos mañana y noche, así hasta que el grano germine.

En los días siguientes.

Debemos recordar ir remojando las semillas cada 12h aproximadamente.

Los germinados más rápidos son los de lentejas y guisantes, que brotan al segundo día. La alfalfa, el fenogreco, el garbanzo, el rábano y el sésamo, brotan al tercer día. Los brotes de brócoli tardan cuatro.

Beneficios de los germinados

Son alimentos vivos ricos en enzimas y concentrados de sustancias beneficiosas para nuestra salud. Su riqueza enzimática facilita la absorción por el organismo  y no provoca leucocitosis postprandial (aumento de la cantidad de glóbulos blancos en sangre después de comer)

Los germinados son extremadamente ricos en vitamina C. Por eso nos ayudan a combatir los desórdenes digestivos y la anemia, útiles por tanto en estados carenciales. Son grandes depurativos y reconstituyentes a nivel general. Revitalizan y disminuyen el cansancio.

Potencian la producción de leche materna, regulan el sistema endocrino y el metabolismo en general, incrementan el tono muscular, disminuyen el meteorismo y tienen probados efectos rejuvenecedores.

El consumo de germinados no genera ácido úrico. Pueden tomarlos tranquilamente las personas que padezcan gota. Personas con problemas digestivos y enfermos convalecientes, que no pueden alimentarse con los demás alimentos crudos, pueden, sin embargo, comer germinados.

Los distintos germinados se han demostrado útiles como reguladores intestinales, antianémicos y revitalizantes, en casos de descalcificación y estados carenciales. Son depuradores del organismo.

Hazlos tú mism@. Hace un tiempo, Marga Díaz grabó este video explicativo de lo fácil que es germinar con las pautas básicas y el mínimo material en casa, anímate! ya sabes que el ingrediente más importante es la voluntad ;).

Nota: Las semillas y la bolsa que usa Marga son de Lilliput